Capítulo 3

Ha pasado una semana desde nuestra llegada a Inglaterra, y no es por asomo ni la mitad de emocionante que había creído en su día. Pasamos todas las mañanas dando clases aburridas, comemos, y los días en los que llueve nos quedamos en el salón de actos hablando con el resto de cosas insustanciales, o tomando parte en algún juego de mesa. No nos dejan salir por las noches, tampoco es un gran problema, ya que no hay muchos sitios a los que ir.
 En cuanto a los chicos del primer día, no nos los hemos vuelto a encontrar. Hemos visitado el parque varias veces, pero nada. No es que esto esté del todo mal, hay buenos momentos, pero...No es lo que había imaginado.
 Ahora mismo estoy con Sara en una tienda de cachibaches extraños. Entramos aquí por lo menos una vez al día, la dependienta ya conoce nuestras caras, y me da apuro salir siempre sin comprar nada. Pero es que no hay muchos otros sitios a los que ir. El parque, las campas y esta tienda. Es lo único que hace que no perdamos la cordura.
Mira como mola...
Sara se acerca a mi con una bola de cristal entre las manos. Dentro hay una figura de un guitarrista, y cuando la sacudes, caen notas musicales. Es bastante guay.
Cómpratela.
Duda. Le da la vuelta a la esfera en busca del precio.
Cinco libras...No es muy cara...
En serio, cómprala.- Realmente solo le animo a hacerlo, para no quedar tan mal frente a la vendedora.
Bueno, vale...- Acepta. - Total, tampoco tengo en otra cosa en lo que gastar la pasta...
Vamos al mostrador y pagamos. Nos pregunta si queremos envolverlo para regalo. Sara contesta que si. La bola es para ella, pero le hace ilusión desenvolver cosas. 
Tu primera compra aquí, Sara.- Le digo ya en la calle.
Si, calla...Qué como empiece a comprar no paro. Y tengo que administrarme para cuando vayamos a Londres.
¿Qué vamos? ¿Al parque? - Le pregunto para saber hacia donde girar.
¿A donde sino?
Oigo un ruido tras de mi en lo que Sara abre el bolso para guardar su nueva adquisición. Me doy la vuelta y veo a un chico bajando en skate a toda velocidad hacia nosotras. Me indica con las manos que me aparte y no dudo. No me da tiempo a tirar del brazo de Sara y este cae justo encima de ella. Sara pega un grito y la bola y el skate salen rodando cuesta abajo.
¡ Mecago en dios! - Grita Sara en el suelo debajo del chico.
Miro la escena. No es un chico cualquiera, es el rubio del primer día y esta encima de Sara. Ahora me arrepiento de haberme apartado...El mundo es injusto. El chaval suelta un quejido.
Mi skate...- Murmura observando como desciende cuesta abajo.
Mi bola...- Se apena Sara.- Seguro que se ha roto...¡Y todo por tu culpa! - Le grita.
Lo siento...- Contesta el. No creo que haya entendido ni una palabra de lo que ha dicho mi amiga, pero únicamente con el tono de voz que ha utilizado se distingue que no son precisamente cosas bonitas. 
¡Pero quítate! ¡Pesas! - Le grita hablando en inglés al fin. El chico se pone en pie lo mas deprisa que puede. El pobre se ha echo daño en la rodilla y le cuesta un poco. Oigo unos pasos tras de mi. Chad moreno viene corriendo. Se queda perplejo durante unos instantes y luego rompe a reír. Sara se gira con una rapidez impresionante y mira al dueño de las carcajadas.
¡Tu! - Grita apuntándole con el dedo. Luego se gira hacia el rubio- ¡Y tu! Vosotros teníais que ser
.¿Yo? - Contesta el moreno.- Ha sido Dougie, y dudo que haya sido su intención. El es muy tímido como para asaltar a una chica sin una primera cita.
¿Dougie? - Pregunto yo. Miro al rubio.- ¿Tu eres Dougie?
Este asiente. Luego mira a Sara.
Perdona, te compraré otra...
Oh, ¡Claro que lo harás!
Dougie esboza una sonrisa forzada, y baja la cuesta cojeando. El otro sonríe ante esa imagen. No se como puede resultarle divertido, a mi me da mucha pena. 
¿No vas con el? - Le pregunto.
Nah...Volverá ahora, se ha ido a recoger el skate.
Eso me alegra. Así que piensan quedarse hablando con nosotras...
Me llamo Harry.- Continua.- ¿Y vosotras sois...?
Sara alza las cejas, es evidente que no piensa contestarle.
Yo soy Mai. Y ella es Sara...- Digo señalándola.
Harry me da un golpecito en el hombro. Le miro de una manera algo extraña. Sara tiene la cabeza girada como si nada de todo esto fuese con ella. El hombrecillo se lo esta pasando en grande con su actitud.
Sara.- Le susurra al oído. Esta pega un respingo, no le había visto llegar.-  ¿Sabes que tu nombre suena muy sexy?
¿Hola? - Pregunta mi amiga alucinada. Yo carraspeo, intentando disimular una risita. Harry le pega un golpe algo fuerte en la espalda. Ella es impulsada hacia delante y tiene que hacer un esfuerzo para no caer.
Es broma.- Le contesta este.- En realidad no lo es... Mi prima se llama así, y no es nada sexy.
¿Gracias?
La expresión dibujada en el rostro de Sara es indescriptible. Por un lado parece estar deseando darle un par de puñetazos al chico, y por el otro echar a correr.  Dougie vuelve jadeando, y con el skate entre sus brazos, luego le tiende algo envuelto a Sara.
Ten...Parece que no se ha roto, has tenido suerte...
No, tu has tenido suerte.- Replica ella poniendo especial énfasis en el “tu”. Mira a Harry de arriba abajo con aire  despectivo y vuelve a dirigirse al rubio.- Oye...Tu amigo es un poco gilipollas, ¿No?
¿Amigo? - Se extraña.- ¿Harry?
¿No sois amigos  o que? - Le pregunto. Dougie despega los labios para hablar, pero Harry no le deja. Le agarra por detrás, pasando un brazo por su pecho y el otro por su cintura. Hunde la cabeza en su hombro derecho.
En realidad, salimos juntos...
Dougie le da un pisotón y se lo quita de encima.
En realidad...- Dice lanzándole una mirada aniquiladora.- Eso no es verdad.
Claro, claro, que prefieres a Danny.
¡Que te jodan! - Luego nos mira a nosotras.- Eso también es mentira.
Eh...¿Vale? - No se que espera que le conteste. ¿Quien será ese Danny? Harry vuelve a la carga
Oh, entonces me prefieres a mi...
¡No! - Parece nervioso, que adorable. - Os deseo la más horrible de las muertes a los dos ¿Contento?
Harry le coge de la barbilla y le atrae hasta el, dándole un pequeño beso en la mejilla. Tienen un rollito muy raro, tengo la impresión de que sobramos. El moreno se coloca entre Sara y yo, y nos rodea con los hombros. Sara le mira con odio.
Les estaba diciendo que podrían venirse a la fiesta de mañana, ¿No te parece?
¿Nos estaba diciendo? Pues yo no he escuchado nada de eso.
Claro.- Contesta Dougie clavando sus ojos en Harry.- Qué se vengan.
¿Qué fiesta? ¿Donde? - Pregunta Sara soltándose del brazo de Harry.
En nuestra casa, por supuesto.
Ah, que vivís juntos...
Pues claro...
Lo dice como si fuese lo más evidente del mundo. Una fiesta, con estos dos, y con más gente. Genial, fantástico. Siempre he querido ir a una fiesta inglesa. Tengo que contenerme para no aplaudir. Echo una ojeada a Sara...Ella no parece muy entusiasmada.
No nos dejan salir por la noche.- Dice secamente.
¿Estais en la residencia? - Pregunta Dougie.
Yo asiento. El se encoge de hombros.
Escapaos. Nosotros os vamos a recoger a la puerta.
Bien, por mi perfecto.- Comento entusiasmada.
Maitane, no.
Aprieto los dientes y me vuelvo hacia Sara. No, joder. Llevamos días esperando a que nos ocurra algo interesante aquí, y cuando al fin Dios escucha nuestras plegarias ella no quiere.
¿Por que no? - Le hablo en español.- No me jodas, Sara.
Yo no quiero ir con estos a ningún lado, no me caen bien.
¡No los conocemos apenas!
Otro punto a mi favor.
Contente, Mai, contente.
Sara, en serio, no fastidies. Te lo pido por favor.
¿Qué pasa? - Harry nos mira con las cejas alzadas.- ¿Estáis discutiendo por mi?
Sacudo la cabeza.
Haz lo que quieras.- Le digo a Sara.- pero yo voy a ir.
Estupendo.
Se da la vuelta y se marcha a paso alzado cuesta arriba. Yo la veo alejarse sin saber muy bien si alcanzarla o quedarme donde estoy. Miro a los chicos.
Iremos.- Afirmo. A Sara puedo convencerle mas tarde.- ¿A que hora y como?
Harry sonríe, saca un bolígrafo del bolsillo y me lo apunta todo en la mano. Puedo sentir un cosquilleo subiendo por mis pies. Es guapísimo. 
Pues...pues...Hasta mañana...- Tartamudeo con las mejillas encendidas, mientras me despido con la cabeza.
Hasta mañana, Mai.


0 comentarios:

Publicar un comentario