Capítulo 5

Aburrimiento. Esa es la palabra con la que describiría la noche hasta el momento. Un completo y total aburrimiento. Debo admitir que me esperaba otra cosa. Tal vez he visto demasiadas películas o dejo volar demasiado mi imaginación, pero estar dos horas sola en un sofá bebiendo cerveza no es ni por asomo lo que yo considero “diversión”. Ni siquiera me gusta la cerveza. Hasta esta noche no la podía ni probar. Y sin embargo ya me he tomado tres. Un coñazo en toda regla, si señor. 
Al principio pensé que sería entretenida. Nada más entrar me presentaron a Tom, un chico rubio y ojos color café bastante friki. Llevaba una camiseta de star wars...Con lo que odio yo esa película. Al parecer viven los cuatro juntos; Tom, Dougie Harry y Danny. No me extrañaría que la casa acabase en ruinas en menos de un año. Como ya he dicho, al principio pensé que iba a ser una noche guay. De estas para contar...Pero cinco minutos después todos se han dispersado dejéndome sin nadie con quien hablar. Si, la casa esta llena de gente, pero no conozco a nadie...Y la socialización no es precisamente mi fuerte. Pero lo peor de todo es que el tal Dougie no deja de coquetear con una estúpida rubia teñida con relleno en el sujetador. A mi no me ha mirado ni una sola vez. Me siento cada vez mas estúpida por pensar que él también se había fijado en mi. Odio ser así de gilipollas, siempre acabo cayendo de bruces contra el suelo.
Quiero volver a la residencia tumbarme en la cama y dormir hasta que me duelan los ojos. Pero claro, no voy a volver yo sola hasta alli...Y no me apetece para nada pedir que me acompañen. Imbecil.
Alguien se sienta a mi lado pero no me molesto ni en girarme. Me es indiferente. Yo solo tengo ojos para el señorito de ojos grises. 
Te gusta el enano ¿Eh? - Oigo decir a quien se ha sentado a mi lado. Es Harry. Me mira con las cejas alzadas y con una expresión picara que me dan ganas de pegarle un par de tortas.
¿Dougie? - Pregunto sin inmutarme.- Nah...
Si no le quitas los ojos de encima...
Mis mejillas adquieren un bochornoso color rosado.
No le conozco casi. No puede gustarme...
Pero te lo tirarías.
¿Perdona? - Este hombre es increíble. De verdad que lo es.
Digo que te pone...
Te había entendido. Era por asegurarme si de verdad habías dicho lo que creía que habías dicho. Eres un cerdo...
¿Por qué? - Pregunta el ofendido.- No he dicho nada que no sea cierto.
Oh, claro que lo has echo. Yo no voy pensando esas cosas con el primer tío que veo...- Aunque la verdad es que con Dougie si que lo he pensado, pero tengo mi reputación...
¿Cuantos años tienes? - 
Le miro con miedo. ¿Esta pregunta tiene truco?
Diecisiete...- Respondo dubitativa. El suelta un “Ja” sarcástico y hace que termine enfureciéndome.
¿Qué? - Pregunto en un tono mas alto de lo normal perdiendo finalmente la paciencia.
Que ni tu misma te crees que no quieras follarte a Doug. 
Le pego un puñetazo en el brazo. Intento darle fuerte pero dudo haberlo conseguido. El ríe y se acerca a mi oído.
Pero no averguences mujer, si es algo natural...Seguro que el también quiere...Vamos a preguntarle...¡Eh! ¡Doug! - Dougie se gira y mi corazón comienza a latir con fuerza. Este tío es idiota. Un puto imbecil. Le empiezo a pegar e intento taparle la mano con la boca. Como diga algo me lo cargo. Odio estas situaciones. No son divertidas.
Doug nos mira con una ceja alzada y los ojos medio cerrados y vuelve a entablar conversación y miraditas con miss suejtador de relleno. Yo respiro aliviada. Harry niega con la cabeza.
Así no te lo vas a ligar ¿Eh?
¡Qué yo no quiero ligarmelo! Y como abras la boca te mato. Te juro que te mato.
Empieza a reir. La verdad es que tiene una sonrisa bonita. Lastima que sea un tarugo.
Dieciocho.
¿Como dices? - Le pregunto confundida.
Qué Dougie tiene dieciocho.
Le miro totalmente desconcertada. Arrugo con la nariz haciendo una mueca y hablo de manera exasperada.
¿Y quien te lo ha preguntado?
Se que lo estabas pensando. Deja de comportarte como una niña y admítelo.
Él dice que yo me comporto como una niña. Fantástico.
Yo no me comporto como una niña.
Oh, claro que lo haces...Si tuvieses algo de madurez irías donde el en vez de quedarte aquí dando grititos cuando intento ayudarte.
¿Ayudarme es decirle tonterías? Espera, espera...¿Para ti madurez es saltarle a la yugular al primer tio que pasé? ¿Cuantos años tienes?
Deicinueve.
Pues ahora soy yo la que te dice que crezcas.
Hace caso omiso a mi comentario y me mira con ojos de cachorro. Es guapisimo. Me han entrado ganas de besarlo...¿Debería?
¿Y tu amiga?
Mi realidad se rompe en pedazos. 
¿Eh?
¿Cuantos años tiene tu amiga?
¿Sara?
El asiente. Acabáramos...
Como no terminabas de decírmelo te lo he tenido que preguntar...
¿Y por qué iba a tener que decírtelo?
Yo te he dicho la de Dougie.
Si, y yo no te la había pedido.
Por eso mismo. Tenías que haberme dicho la de Sara sin que yo te preguntase. - Me golpea la cabeza con el puño cerrado.- ¿Hay algo aquí dentro?
Le aparto la mano de mi furiosa.
Dieciséis, tiene dieciséis...- Gruño.
Mira hacia arriba y se coloca una mano en la barbilla.
Vaya...- Dice pensativo.- Habría jurado que tiene más...
Pues no. ¿Te gusta o qué?
Vuelve a sonreír. 
Como tu misma has dicho. Apenas la conozco, no me puedo gustar.
Mejor. Porque ella no quiere saber nada de ti.
¿Qué? - Pregunta extrañado. - ¿Por qué?
Porque piensa que eres un imbécil. Y yo también.
Ah, por eso...Eso es porque se muere por mis huesos.
Tío, tu eres un chulo de mierda. 
Se acerca mucho a mi, tanto que puedo aspirar su respiración. Aprieto las uñas contra mis manos. ¿A que juega?
¡Dougie! - Le oigo gritar. Y antes de que pueda girarme para mirar al rubio, Harry me agarra de la nuca y me lleva hasta sus labios. ¿Qué coño hace? Quiero apartarme, pero me gusta como besa...Finalmente hago uso de razón y le aparto de mi. Le miro con odio.
¿Que haces?
Ya está. Si Dougie me habla borde en los próximos dos días es que se ha puesto celoso.
¿Qué? No soy un puto experimento.
Joder...Qué te estaba haciendo un favor, además no te quejes, que se que te ha gustado.
Mas quisieras tu...- Contesto cruzándome de brazos. Los ingleses están todos locos.- ¿Y qué sacas tu de todo esto?
Se encoge de hombros.
Fácil. Si Sara se pone celosa es que yo tenía razón y está loca por mi. Y por supuesto está el factor de que me encanta putear al enano.
Ya. ¿Y que te hace pensar que se lo diré?
Oh, - Contesta como si fuese lo mas evidente del mundo.- Lo harás. Las tías siempre contáis estás cosas.
¿Perdón?
No, tranquila...Los tíos también lo hacemos...Solo que a nosotros no nos creen.
Le miro alucinada. No acierto a comprender si este chico es un simple idiota, o un genio.


0 comentarios:

Publicar un comentario